El repertorio supone un recorrido por obras del barroco y del clasicismo con arias de Óperas de Haendel y de Mozart, del Bel Canto como la Vergine degli Angeli o Casta Diva, del romanticismo italiano como los coros de las óperas de Verdi, y del romanticismo alemán de la ópera Tannhauser, de Wagner.
En la Ópera, el verismo tuvo una enorme repercusión. Las voces se utilizaban de manera intensa y apasionada, retratando la realidad de forma cruda y directa, alejándose de los mitos y fantasías. Ejemplos de este estilo son las óperas de Giordano, Mascagni y Puccini.







